lunes, 26 de diciembre de 2011

Guerra en El Naranjal

Aca estoy, cual escritora, tratando de tener un lugar donde escribir mis sueños.
Y queria empezar, desprolijamente y no tanto, por los que se refieren a mi infancia. Lo digo así porque esta repetición de sueños transcurrieron en La Quinta El Naranjal.
Trato de acordarme de detalles, pero no aparecen en mi memoria. Sólo vienen las imágenes de guerra y persecución. Teníamos nuestra trinchera donde buscabamos, con muchísima ansiedad o miedo, o terror, ese refugio tan necesario para no perder la vida. Y corriamos (quienes?) por alrededor de la casa, tratando de sobrevivir. Fueron años de soñar con esta "guerra" en el Naranjal. De cuidar nuestras espaldas del enemigo.
Y si busco a este supuesto enemigo, no veo sino sombras y brazos que tratan de agarrarme. No tienen caras o nombres propios. Son oscuridad y traición porque vienen siempre por la espalda.
Al poner la palabra traición se me prende una pequeña luz que aclara tanta duda. Será que todo este sueño viene de una heredada y ficticia traición? Si no fue en su sano juicio, no pudo haber traición. Si estaba con su mente enferma, no pudo habernos traicionado. Pero nos dejó con esa sensación, no, sensación no, nos dejó con esa certeza de abandono. Será que de ahí viene la sombra que me buscó tantos años? El que me traicionó viene por la espalda, otra vez, un día más, a traerme miedo y soledad?
Voy a dejar este sueño latiendo, necesito que fluya y que termine de aparecer el fantasma del Naranjal.
Pero antes te digo a vos, oscuridad del Naranjal, abandono del Naranjal, traición del Naranjal:
TE AMO, LO SIENTO, POR FAVOR PERDÓNAME. G R A C I A S

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